martes, 21 de abril de 2015

Cuerda de dolor

El insomnio inesperado me pellizca el pie, del cual sale una cuerda de dolor.
La oscuridad ha llegado hace varias horas, sin embargo el sueño...el sueño se ha quedado trepando por los cerezos de los que muchos poemas hablan.
Qué desesperación, el no poder cerrar ojo sin que tu mente te haga pasar por un dolor ya vivido. A veces, duele más el revivirlo de nuevo en tu cabeza, que la situación vivida ya.
Me hace arrancarme pelos y arañarme la piel.
Desesperación, eres peor que el dolor, porque a él, ya estoy acostumbrada.
Insomnio, si fueras persona, agacharía la mirada al cruzarnos, y ni un simple "hola" de dedicaría por poner celoso al sueño. Pero desgraciadamente no lo eres. Eres eso que me hace llorar las noches y lo que me hace llorar ahora.
Eres eso que hace que me arranque las cuerdas de dolor.

lunes, 13 de abril de 2015

Pétalos blancos

Pétalos de flores blancas
que cuando caen, en negras se convierten.
Quemadas por los rayos de sol
que por aquella pequeña ventana logran pasar.
Paredes opacas que la protegen
para que el viento no se las lleve;
porque esos pétalos negros,
en flores blancas se convierten.

miércoles, 8 de abril de 2015

Mi 18 cumpleaños

PUES HAN LLEGADO MIS ESPERADOS 18.
Muchos dirán que no es nada especial, y que va a ser lo mismo que los 17. Pero no. Por lo menos para mi no.
Para mi cada número es especial. El 8 es mi número favorito, y si lo junto con ese 1, su unión forma "mi mayoría de edad". Que realmente solo es un número que no tiene nada que ver con la madurez de cada uno...

Podría decir que ahora empieza una etapa nueva. Es hora de aceptar el pasado, y mirar hacia delante. Intentar comprender el futuro. Es hora de dejar de esconder quién soy y qué pienso. Es hora de saber quién soy, y saber que soy yo.

Todo sin prisa....

Me acuerdo de cuando cumplí los 12. El primer cumpleaños que pasé en Almería. Y ahora cumplo aquí los 18, que quizás sea el último que pasaré aquí -aunque... eso que digo siempre de que nunca se sabe-.

Siempre he deseado que llegue ya este día; pero por otro lado había algo en mi que pensaba que nunca iba a llegar. Sobre todo en los últimos años. Pero en fin, aquí estoy, y orgullosa de ello. Orgullosa de todo lo que llevo a mis espaldas. Orgullosa de haber llegado a los 18.

Y toca felicitarme a mí misma, aunque a algunos esto quizá les parezca egoísta, me da igual, ya que yo tengo mis motivos.

Felicidades Faun, que vivas muchos más.

Un abrazo.