domingo, 30 de agosto de 2015

Calles de Madrid

Por las calles de Madrid iba ella,
cuando de repente fue asustada
por la tormenta.
"¡Curioso!" escuchó.
Crear una falsa realidad,
sin sentirlo.
La tormenta no existe.
Suena la campana de la literatura.
De repente, canto de ópera.
Zarzuelas como mezcla
de canto y de habla.
Ilusión al ver estrellas fugaces.
Y en fantasía quiere vivir,
la forma de otros seres adquirir.
Sentir cómo se sienten
y darse cuenta, de que mienten.
No ellos, pero sus creadores,
al crear algo no existente.

domingo, 23 de agosto de 2015

Nuestras almas sangran de vez en cuando

Nuestras almas sangran de vez en cuando,
como gotas de lluvia, que caen como ceniza.
No pretendía escribir otro poema triste,
sin embargo; sin quererlo, pasa.

Pero lápiz, prometo no soltarte jamás.
Prometo cumplir esa promesa, por la ceniza.
Ha llegado la hora de reparar el espejo roto
para que pueda volver a reflejar todo, sin distorsiones.

Nuestras almas sangran de vez en cuando,
y para evitar que esto no pase,
debemos permanecer honestos,
honestos a nosotros mismos,
lo demás, es pasajero.

Nuestras almas sangran de vez en cuando,
lo demás, es pasajero.
Nuestras almas cantan de vez en cuando,
lo demás, somos nosotros.

viernes, 14 de agosto de 2015

Y de repente desapareces...

Quisiera poder darme la vuelta sabiendo que seguirás a mi lado, pero a la vez me pido a mí misma dejarte.
Y de repente desapareces no dejando el típico vacío, cosa que me hace cuestionarlo todo.
Tardaré en darme cuenta de que te hayas ido de verdad, y espero que no vuelvas.
Pero por favor vuelve, vuelve sin volver que yo sin ti, no soy yo.
Te pediré que cuando te haya olvidado, no me vengas a visitar en mis sueños, pero por favor, aparece en ellos siempre, que sin ti mis sueños son pesadillas.
No quiero verte más, y que no me veas tú, pero por favor, guardame un retrato tuyo que yo te guardaré uno mío para que lo puedas romper en mil pedazos, pero te pido, que después, juntes de nuevo todas las piezas, aunque no estén ordenadas, que por lo menos estén juntas.
Te odio, por lo tanto, no me hagas quererte, espejo.



sábado, 8 de agosto de 2015

No son nubes; es algodón

No creo que las nubes
sean vapor de agua.
No, no puede ser cierto.
Son de algodón, lo sé.

Montones de bolitas de algodón
moldeables a cualquier forma.
Por ello a veces vemos figuras
en el cielo.

"Es un avión, es un ave,..."
No..., es algodón.
Algodón recién cortado del árbol,
y dejado en el cielo para reposar.

Dan ganas de tirarse encima,
ay, lo suave que parece esa capa blanca.
La lluvia viene de escurrir el algodón,
y las "nubes negras" de tanto tocarlo con las manos sucias.

No os dejéis engañar en geografía,
las nubes no existen, es algodón.
No os dejéis engañar en física,
sí os podéis tumbar sobre el suave algodón.