sábado, 11 de julio de 2015

Relativo ovitaleR

Nada es lo que era,
y todo es lo que fue.
Oscurece y sin embargo
todo se vuelve más colorido.

No hay tiempo que perder
porque el tiempo no nos esperará.
Lo que aquí parece puesta de sol,
en otro lugar es amanecer.

¿No es todo relativo,
incluso la misma relatividad?
Una despedida puede tardar
dos segundos o tres abrazos;
un „hola“ tener cuatro letras
o una sonrisa.

Una lágrima puede quedar
escondida en los ojos
o caer al suelo y formar un charco
que para una hormiga sería enorme,
y sin embargo para nosotros, diminuto.

Puede que nada sea relativo en cuanto a las letras,
porque una „b“ sigue siendo la misma
independientemente de las letras
que la acompañan.

Vivimos arrastrados por sueños
sin ni siquiera saber si se cumplirán,
pero cuando se cumplen,
sueños dejarán de ser.

La ilusión es la que nos hace luchar.
Puedes tener ilusión por muchas cosas.
Por demasiadas cosas,
tampoco es bueno en su abundancia.
Puede ser buena, pero también
nos puede torturar,
aunque somos nosotros

mismos los que nos torturamos
cuando no llegamos a la meta...