miércoles, 22 de julio de 2015

Mi piel no me corresponde

A veces siento
que mi piel no me corresponde,
que mis ojos no son mios
y que mis pies no quieren ya andar.

El espejo no me quiere enseñar
quién soy yo,
o quizás sea yo,
la que no se quiere ver.

Si las nubes hablar podrían,
sabríamos el real significado de la lluvia.
Si lloran por nosotros
o si simplemente es el angustioso ciclo del agua.

A veces siento
que mi piel no me corresponde,
que mis ojos no son mios
y que mis pies no quieren ya andar.

No soy yo
cuando me despierto,
ni cuando no me acuerdo
haberme dormido.

Detesto acordarme de mis pesadillas
y a la vez odio no recordarlas.
Son tan reales;
pero a la vez tan lejanas a mí.

A veces siento
que mi piel no me corresponde,
que mis ojos no son mios
y que yo no quiero ya andar.