viernes, 26 de junio de 2015

Un bosque preparado

Llego a casa y no estás, 
me pregunto si volverás. 
Difícil me ha resultado a mí,
el volver sola,
porque nadie me dijo,
por dónde tirar.

Te esperé,
esperé la vuelta 
de una vacío que no habla,
que su silencio es más amargo,
que el transparente jugo
de un limón seco.

Todo esto es fruto
de aquella ácida conversación,
¿te acuerdas?
Cuando me tiraste al suelo
en aquel bosque 
y desapareciste...

Abandonada como un perro,
que al igual que él,
siempre vuelvo
a mi dueño maltratador.

Que aunque no estés,
quiero que te vayas,
y cuando te hayas ido,
quiero que vuelvas,
que yo tengo un bosque,
preparado para ti.