martes, 2 de junio de 2015

Mi pequeño-grande hermano

Y pensar que mi hermano mañana cumple sus 16... Creo que lo sigo viendo como si tuviera 12, cuando me molestaba y se peleaba con mi hermana mayor.
Aunque, pensándolo bien, al verlo solo cada pocas semanas, puedo darme cuenta de los saltos que pega, y no solo en altura -que en eso me ha superado... hace ya-, sino en su madurez que realmente todavía no tiene, y aunque a veces me ponga de los nervios, disfruto mucho de su inocencia, la que yo a esa edad ya había perdido hace tiempo.
Pero hablemos de él y su guitarra, la relación más sincera que he visto jamás. Se aman, con todo corazón y alma. Él es capaz de fundirse con ella de tal manera, que las notas se convierten en una melodía que te arranca el corazón y lo hace volar.