lunes, 22 de diciembre de 2014

Comienza mi diario de viaje

Ese momento antes de irme de viaje en el que me entra esa idea de que en realidad no tengo ganas de ir a ningún sitio.
Pero en el momento en el que me subo al avión, se convierte en ganas de volar.
De repente todo parece moverse en cámara lenta. Sobre todo cuando estoy a punto de aterrizar y me guío por la Cordillera Costero Catalana cuando veo las olas de la costa de Barcelona romper lentamente en la orilla.
Salgo de ese primer avión (para pocos minutos después volver a entrar al mismo...) y puedo estirar las piernas, bieeen.
El siguiente vuelo será más largo, de Barcelona a Frankfurt, qué pena que esta vez no tenga sitio en la ventana.
Bueno, pues toca dormir un poco, ¿no?
Pues no. Dos horas con los ojos cerrados pero sin dormir ni un minuto.
Llego a Frankfurt y qué raro que todos hablen alemán eh...
Pues a subirnos al tren, venga, que sólo son dos horas más.

Ya he llegado, espero poder dormir, no como anoche, que entre pesadilla y pesadilla... Mañana con más detalles ;)

¡Buenas noches a todos!