domingo, 13 de abril de 2014

Envidia hacia animales

No sé si es mejor callarse a veces, no hablo de callarse en el sentido de no decir nada... sino en el sentido de no pensar por dentro.
Es difícil, todo es difícil, pero, ¿Por qué?
No me gustan los animales, y una de las razones es porque ellos no tienen una vida tan complicada.
Ellos simplemente viven, sin odiarse a si mismos, sin mirar al espejo y llorar. Ellos nunca en la vida se habrán preguntado cómo son físicamente. Porque no les interesa, les da absolutamente igual.
Por eso, les tengo envidia.